Hoy mientras estaba dando una vuelta con unos
amigos, estuvimos hablando sobre cosas que más usamos habitualmente. Después de
un largo rato debatiendo llegamos a la conclusión de que todos los que
estábamos ahí utilizamos constantemente el móvil.
¿Cuándo hemos llegado a este punto?
Desde que se crearon estos dispositivos durante
la segunda guerra mundial, han sido cada vez más sofisticados, de mayor o menor
tamaño y con cada vez más y mejores utilidades. Cuando se crearon los móviles
únicamente permitían tener una comunicación verbal entre dos personas en la
distancia, este era hasta hace poco uno de los únicos usos que tenían junto con
los SMS.
Sin embargo por aquel entonces no estábamos tan
"necesitados de móvil", es cierto que era muy útil pero no todo el
mundo tenía necesidad de estar constantemente usándolo. Todo esto cambio con el
denominado boom de las aplicaciones.
Una vez se vio que los móviles empezaban a atraer
a personas de todas las edades, puesto que la innovación de la nueva tecnología
implementada en estos dispositivos era una novedad y atraía a la gente, para
hacer los dispositivos más atractivos se empezaron a crear ciertas
aplicaciones que permitieran aumentar la usabilidad de estos dispositivos junto
con su utilidad, creándose juegos para móviles, redes sociales, fotos, música y
otras aplicaciones útiles. Esto ha llevado a que el móvil sustituya a los
antiguos mp3, cámaras, ordenadores y un montón de dispositivos y
herramientas.
¿Pero no es peligroso?
Últimamente con el aumento del uso de los móviles
están empezando a darse casos de problemas psicológicos y físicos debido a la
adicción con estos dispositivos. Estamos últimamente tan enganchados a los
móviles que hay casos en los que las personas no pueden soportar estar un día
sin mirarlo o sufren ansiedad por no tener cobertura, internet en el móvil...
Si estas cosas pueden padecerlas los adultos, nos
hace plantearnos el efecto que puede tener en los niños.
Me parece un tema interesante sobre el que
reflexionar y lo continuare en las próximas entradas.
Bibliografia:



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